FUNDAE: qué es y cómo funciona
Qué es FUNDAE, la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, cómo funciona el crédito FUNDAE y qué papeleo exige gestionar la formación bonificada.
Si trabajas con formación para empresas, el nombre FUNDAE aparece constantemente: el crédito FUNDAE, comunicar el grupo en FUNDAE, justificar ante FUNDAE. Pero pocas veces se explica con claridad qué es FUNDAE y cómo funciona en realidad. Esta guía lo aclara desde cero: qué es esta fundación, de dónde sale el dinero de la formación bonificada y qué papeleo hay detrás.
Qué es FUNDAE
FUNDAE son las siglas de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo. Es una entidad del sector público —heredera de la antigua Fundación Tripartita— cuyo objetivo es impulsar y gestionar la formación de los trabajadores en España.
Su papel principal es administrar los fondos públicos destinados a la formación para el empleo. En particular, es la entidad de referencia para la formación bonificada: la que las empresas organizan para su plantilla y recuperan a través de las cotizaciones a la Seguridad Social.
Conviene no confundir a FUNDAE con la formación subvencionada para personas desempleadas, que se gestiona por otras vías (el SEPE, las comunidades autónomas o fondos europeos). FUNDAE se asocia sobre todo al ecosistema de la formación bonificada de trabajadores en activo. Tenemos guías específicas sobre formación bonificada y sobre formación subvencionada si quieres ver cada modalidad por separado.
De dónde sale el dinero: el crédito FUNDAE
El elemento central del sistema es el crédito formativo o crédito FUNDAE. Para entenderlo hay que mirar la nómina.
Cada mes, empresas y trabajadores ingresan a la Seguridad Social, entre otras, una cuota de formación profesional. Ese dinero es el que alimenta el sistema. A cambio, cada empresa dispone cada año de un crédito para formar a su plantilla, que se calcula en función de:
- Lo que la empresa ingresó el año anterior por esa cuota de formación profesional.
- El tamaño de su plantilla.
En otras palabras, la empresa no recibe un regalo: recupera parte de lo que ya ha aportado, siempre que forme a su gente y lo justifique correctamente. Las empresas más pequeñas cuentan además con un crédito mínimo para no quedar excluidas del sistema.
Como el cálculo y los importes dependen de la normativa vigente y de los datos concretos de cada empresa, lo correcto es consultar siempre el crédito real disponible en la aplicación oficial de FUNDAE antes de planificar cualquier acción formativa.
Cómo funciona la bonificación paso a paso
El mecanismo de FUNDAE tiene una lógica de "paga y recupera". A grandes rasgos, el recorrido es este:
- La empresa decide formar a sus trabajadores y asume inicialmente el coste del curso.
- Antes de empezar, comunica el inicio del grupo a través de la aplicación de FUNDAE, con la antelación exigida.
- Durante el curso, controla la asistencia y evalúa el aprendizaje, dejando constancia documental.
- Al terminar, comunica la finalización del grupo y conserva la documentación justificativa.
- Después, la empresa descuenta el importe bonificable en sus boletines de cotización a la Seguridad Social, recuperando así el gasto.
Hay dos matices que marcan el resultado final. Primero, el porcentaje de bonificación depende del tamaño de la empresa: las más pequeñas pueden bonificar un porcentaje muy alto del coste, y ese porcentaje baja según crece la plantilla. Segundo, a partir de cierto tamaño la empresa debe aportar una parte del coste de su bolsillo: es la cofinanciación privada. Estos tramos se actualizan con la normativa, así que conviene verificarlos antes de dar cifras a un cliente.
El papeleo: donde se juega todo
FUNDAE no bonifica cursos "de palabra". Bonifica cursos documentados. Toda la lógica del sistema descansa sobre la trazabilidad: poder demostrar, con documentación ordenada, que la formación se hizo, con qué contenidos, a qué personas y con qué resultados.
Eso se traduce en un expediente por cada acción formativa que suele incluir:
- Comunicaciones de inicio y fin de grupo.
- Control y firmas de asistencia.
- Documentación de la evaluación del aprendizaje.
- Listados de participantes y datos de la formación.
- Justificantes que hay que conservar durante el plazo que marque la normativa.
La tendencia reciente es exigir aún más rigor en esta justificación documental, precisamente para dar garantías frente al fraude. Para las empresas y las academias que las asisten, eso significa una cosa muy concreta: más trabajo administrativo por cada grupo.
El coste que nadie apunta: las horas
Cuando se habla de FUNDAE, se habla de crédito, de porcentajes y de cotizaciones. Casi nunca se habla de lo que de verdad cuesta gestionarlo: las horas. Las de comunicar cada grupo a tiempo, perseguir firmas de asistencia, montar expedientes impecables y tenerlo todo listo por si llega una comprobación.
Ese trabajo, multiplicado por cada curso y cada cliente, es un gasto invisible que no aparece en ninguna factura pero se lleva por delante el tiempo del equipo. Y crece sin parar a medida que crece la actividad formativa.
Menos gestión FUNDAE, más tiempo para formar
FUNDAE es una herramienta valiosa: bien usada, permite a las empresas formar a su plantilla recuperando buena parte del coste. El problema nunca es el crédito, sino el papeleo que hay que ordenar para no perderlo.
Ahí es donde Cuadernal ayuda: quitándote de encima la carga administrativa que rodea cada acción formativa, para que la documentación se genere de forma ordenada en lugar de robarte tardes enteras. Al final, todo se reduce a tiempo: menos horas peleando con expedientes, más horas dedicadas a lo que de verdad aporta valor.